Miembro de la sociedad nacional de investigaciones parapsicológicas con acreditación número 7161. Más de 20 años de experiencia dedicándome de forma profesional al mundo Esotérico - Paranormal.

AMY ESOTÉRICA

WICCA

¿QUE ES LA WICCA?
A
ntes de nada, dejar claro que en la Wicca no adoramos ni somos seguidores del Demonio, 

tampoco invocamos entidades negativas.
Hay de aclarar que, si bien Wicca y Brujería (Witchcraft) parten de un punto común, en la actualidad 
no son exactamente lo mismo, y aunque muchos wiccanos practicamos la brujería hay otros que no.
Una persona puede estar adscrita a la Brujería y no ser wiccana o viceversa. Los wiccanos pertenecemos
a la religión neopagana.  Creemos en la dualidad que todo lo abarca, representada por la polaridad de energía
femenina y masculina. Esta polaridad se simboliza con la creencia de un Dios y una Diosa. Ambos Dioses están 
relacionados con los cultos a la fertilidad.
En la actualidad, la Wicca ha sido reconocida como una religión, a diferencia de la Brujería. Por ello, la Wicca debe
ser descrita como una religión. La Brujería sin embargo promueve sus propios dioses y ritos. Hay muchos tipos de
brujos y brujas. Los hay por un lado que estudian años hasta que dominan el arte de la Brujería, y los hay que heredan
un conocimiento familiar sobre el uso de hierbas, inciensos, ungüentos, etc, como es mi caso.
La Wicca basa sus preceptos en las antiguas creencias europeas relacionadas con la veneración y el respeto a la
Naturaleza. La Wicca germinó entre los Celtas y otros pueblos adscritos.
La Wicca se gestó en un ambiente agrario, de ahí la inmensa importancia que se le da a la Naturaleza. En aquella
época, había que ir a favor de la Naturaleza, pues era ella quien decidía si había comida o no. La necesidad humana
de comprender el medio ambiente que los rodeaba dio lugar a los ritos paganos. Los múltiples dioses de esta religión 
simbolizan fuerzas naturales, necesarias para la supervivencia humana.
En este contexto, la mujer tenía un papel fundamental. Ella era la dadora de vida y la que hacía preservar la raza. Es por
ello que se respetaba tanto la energía femenina. Las antiguas tribus necesitaban hijos jóvenes que acompañasen a los 
ancianos y cazasen y recolectaran frutos… pero sin mujeres no había vida posible.
Aunque aparentemente el fulgor que un día tuvieron las religiones paganas se apagó con el advenimiento de la Iglesia 
Católica, muchísimas personas siguieron realizando sus ritos en completo secretismo. Lo mismo sucedió a lo largo de la
historia con los judíos y musulmanes, entre otros.
A causa de este secretismo, las antiguas disciplinas celtas y druídicas no fueron codificadas. Por ello, no se conserva una
religión pagana completamente fiel a lo que pudo ser. La Wicca, por su parte, se basa en lo que se ha podido rescatar y 
reconstruir de estas tradiciones celtas.

La Inquisición y la Brujería

La mal llamada Santa Inquisición ocupó un periodo muy sombrío y tenebroso dentro de los anales de la historia humana. 
Entre el siglo XI y el siglo XVIII, miles y miles de individuos fueron brutalmente torturados y asesinados bajo el pretexto de herejía.
Quizá uno de los versículos que más acrecentaron esta locura herética fue Éxodo 22:18 “No dejes con vida a ninguna hechicera”.
Muchos wiccanos actuales nos identificamos con las víctimas de esta quema de brujas. Sin embargo, la Inquisición no sólo
arremetió contra las secretas comunidades paganas, sino también contra los propios malos cristianos que no aceptaban la presión
y autoridad de la Iglesia. Algo similar sucede hoy en día con el fundamentalismo islámico.

Fundamentos de la Wicca

Efectivamente, la Wicca es una religión que defiende un modo de vida pacífico y armonioso, en unidad divina con todo lo que 
existe (existió y existirá) en el Universo. La filosofía wiccana lo abarca todo, pues todo forma parte de la Wicca: la conmoción al ver
un amanecer, el brillo del rocío sobre las hojas, la calidez de los rayos del Sol, las gotas de lluvia sobre el rostro… 
La Wicca es el verano y el invierno, es el canto de los pájaros y los frutos de los árboles, es el ciclo lunar, la vida y la muerte…
La Wicca implora una profunda y primorosa conexión con la Naturaleza. Ser wiccano significa, según esta filosofía de vida,
ser un sanador, un buscador de la verdad, un Maestro y un protector de la Naturaleza divina.
Como sabemos, la Wicca es un sistema de creencias y un modo de vida basado en una serie de reconstrucciones pre-cristianas
de las  antiguas ideologías irlandesas, escocesas y galesas. Gran parte de la información sobre cómo vivieron nuestros ancestros, 
así como sus creencias y ritos, se perdieron en las arenas del tiempo debido a los formidables esfuerzos de la Iglesia medieval por 
borrar su influencia en la historia. La Wicca intenta reconstruir lo más fielmente posible este modo de vida perdido en los misterios 
de la historia humana.

Filosofía wiccana

La Wicca afirma, en base a numerosos descubrimientos arqueológicos, que esta filosofía se remonta a los pueblos paleolíticos,
donde los primitivos individuos veneraban a la Diosa de la Fertilidad y al Dios protector y cazador. Algunas pinturas rupestres que se
remontan a más de 30.000 años atrás, esbozan la figura de un hombre con cabeza de ciervo y una mujer embarazada.
La Wicca rinde pleitesía al Uno (la fusión del principio masculino y femenino). Esta fuerza divina no somete al Cosmos, Es el Cosmos. 
Debido a que la mente humana es incapaz de comprender e imaginar una masa energética ilimitada y sin polaridad, esta energía se
polariza en un arquetipo masculino y uno femenino, convirtiéndose en el Dios y la Diosa. Como practicantes de esta doctrina 
ponenemos nombre a estas energías llamándolas como antiguas deidades paganas: Isis, Dianna, Artarté, Odín, Cernunnos…
El Dios y la Diosa no simbolizan al hombre y la mujer, sino que son energías abstractas contenidas en todo lo existente en
este plano.
También pueden llamarse energías ying y yan, o polaridad negativa y positiva. Sea como sea, todo en esta realidad se
conforma a través de una polaridad bien definida.
El Dios suele asociarse al Sol, y la Diosa a la Luna. La Luna marca los ciclos menstruales, por ello es tan importante los
ciclos de la Luna en las religiones neopaganas.

La brujeria y su relación con la wicca

Antiguamente, la Brujería era denominada coloquialmente como “la artesanía de los sabios“. Esto se debe a que la mayor
parte de los individuos que recorrían este sendero estaban profundamente conectados con la Naturaleza y conocían a la 
perfección el uso de hierbas y medicinas herbales. 
Realizaban la labor de curanderos, consejeros y chamanes. Transmitían el precioso mensaje de que los seres humano
no somos “superiores” a la Naturaleza, sino que sencillamente somos parte de ella, y nada nos separa de las otras criaturas 
materiales (e inmateriales). 
Todo está en perfecta armonía, conformando un gran Todo (como asegura el taoismo y la mayoría de doctrinas místicas).
“No somos dueños de la Tierra, sino que somos parte de ella”.
Los antiguos brujos comprendieron en lo más hondo de su ser que todo lo que el ser humano toma de la Naturaleza, ha de 
regresar a ella, siempre en perfecto orden y equilibrio.
 
La imagen de la Bruja

Durante los últimos siglos, la imagen de la “bruja” ha adoptado una connotación negativa y oscura. 
Según afirmamos algunos wiccanos, esta “errónea” asociación se debe a la intensa labor que realizó
la Iglesia medieval entre  los siglos XV y XVIII para convencer a los simpatizantes de las filosofías más
paganas de que aquello era algo malo y pecaminoso.
De este modo, el arquetipo de la bruja pasó a ser un ente cuasi-demoníaco, y las antiguas deidades druídicas
se convirtieron en terribles diablos. 
Sin embargo, este oscurantismo existente alrededor de la figura de la bruja y de las religiones paganas ha
seguido vigente a lo largo de los siglos hasta nuestra actualidad. 
Es por ello que muchos individuos han optado por el nombre de Wicca para referirse a las corrientes paganas
conectadas con la naturaleza. De este modo, se evade el acoso y la superstición relacionada con la Brujería.

La Wicca puede definirse como una ideología espiritual que fomenta el libre pensamiento y la voluntad del individuo.
También en esencia fomenta el aprendizaje y la comprensión de la naturaleza, afirmando así la divinidad en todos
los seres vivos.
Sin embargo, lo más destacable es el hincapié que hace la Wicca por hacernos comprender el papel de la
responsabilidad. 
Hemos de aceptar completamente la responsabilidad acometida por cada una de nuestras acciones y palabras. 
Cada decisión entraña directamente una consecuencia (seamos conscientes de ello o no). 
La Wicca tiene muy en cuenta la sabiduría oculta que se esconde en los ciclos de la Naturaleza,
las fases de la Luna y los cambios estacionales para venerar a nuestra Alma divina y rendir reverencia al Todo.
La Wicca no consiste en suplicar y rezar a deidades ajenas a nosotros, sino en tomar acción en nuestras vidas y hallar
el equilibrio y la armonía en nuestro día a día.
En cuanto a los hechizos wiccanos, éstos se encaminan hacia la sanación, el Amor, el equilibrio, la inventiva y
el Conocimiento. 
Las pociones, por su parte, son soluciones herbales que deberían intentar aliviar los malestares físicos,
emocionales y/o espirituales. 
No todos los wiccanos utilizan hechizos o pociones.
La Wicca sostiene que el ser humano debería hacer uso de los remedios naturales en vez de recurrir inconscientemente
a las drogas sintéticas.
La Naturaleza nos entrega un sinfín de herramientas que podemos usar a nuestro favor.
La Wicca cree que el Espíritu del Todo (la unión del Dios y de la Diosa) existe en todo lo que nos rodea.
Se esconde en las semillas, en el mar, en el viento, y en todas y cada una de las criaturas que conforman el Cosmos.
Esto significa que hemos de considerar todo lo existente como “divino”, y tratarlo con veneración y agradecimiento.
El Wiccanismo trata de honrar y respetar la vida en todas sus múltiples manifestaciones (visibles e invisibles).
La Wicca celebra los diferentes ciclos solares, lunares y estacionales con el fin de venerar la Sabiduría de la Naturaleza.
Como afirma la Tabla Esmeralda: “como es arriba es abajo”.
Los ciclos de la Naturaleza (Macrocosmos) se reproducen a escala microcósmica en nuestro
propio cuerpo,mente y Alma.
Hemos de buscar nuestros propios ciclos vitales, al mismo tiempo que aprendemos a vivir con paz y armonía.
Nuestros Maestros son los animales, los ríos, los árboles, los ríos… así como todo aquel ser que ha deambulado el
sendero de la Sabiduría antes que nosotros.
La Wicca sostiene un inconmensurable respeto por la Naturaleza y por todo resquicio de vida en este precioso planeta.
Asimismo, la Wicca también venera y honra a los Espíritus elementales del Fuego, el Aire, el Agua y la Tierra.
Con la velada unión de estos elementales se conforma el Todo que conocemos. A partir de lo invisible,
se genera todo lo material (tal como afirmaba la Cábala con su Árbol de la vida).
El verdadero Wiccano es tolerante con toda doctrina espiritual y religiosa y cree que son múltiples las vías para alcanzar
el Conocimiento divino.
Toda creencia basada en el respeto, el Amor y la tolerancia son parte de un mismo Todo espiritual.
La Wicca acepta a grandes rasgos los misterios de la reencarnación. Creemos en la existencia del Más Allá,
denominado Tierra de Verano
(Summerland).
Allí, el Espíritu ha de esperar su regreso al plano físico. Sin embargo negamos la realidad de un Cielo o un
Infierno donde el Alma debe pasar toda la  eternidad según el juicio de sus buenas o malas obras.
La Wicca no se rinde pleitesía a Satanás ni a cualquier otra entidad demoníaca. Al contrario, nuestra religión se basa en
hacer el bien y seguir nuestra suprema intuición para amar y respetar todo indicio de vida.
Tampoco aceptamos el sacrificio ni de animales ni de seres humanos, pues ello violaría el principal pilar de esta doctrina:
“no dañar a nada ni nadie”.
Un verdadero wiccano no hará uso de las energías elementales para dañar, mentir, herir o robar a otro. La energía divina que
todos poseemos dentro de nosotros debe ser encaminada sólo y únicamente en beneficio de nuestro Ser.
Asimismo, la Wicca prohibe terminantemente el uso de hechizos, conjuros o rituales sobre otros individuos  si es para dañarlos
o manipularlos.
De aquí radica su principal diferencia con la Magia Negra.
La Wicca sostiene que todo aquello que envíes al Universo (sea bueno o malo), será devuelto a ti por triplicado.
Esta Ley  se llama La Ley del Tres o Creencia Triple. 
Teniendo esto en cuenta, los wiccanos evitaremos herir o manipular a otra persona. Cualquier energía que emitimos nos es
devuelta como un boomerang.
Un verdadero wiccano considera sabiamente las consecuencias de sus rituales y hechizos antes de llevarlos a la práctica.
Cabe también añadir que algunos wiccanos afirmarán que es posible practicar la Wicca y profesar otra religión pareja,
como el cristianismo.
Finalmente, la Wicca afirma que cada uno puede comprender la Wicca a su manera, ya que la bondad del Dios y de la Diosa
toca nuestros corazones de forma dispar.
Es fundamental establecer una conexión con tu intuición, la cual te guiará en el viaje de tu vida.
La Wicca sólo puede ser comprendida cuando ves la vida con los ojos del Corazón y del Alma.
Tu bruja Amy

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